Para escuchar mientras lees...Thousand years a un volumen bajo...
Tengo miedo, frío y estoy sola. Las tres cosas, las tres maldiciones. Me siento perseguida, pero creo que lo más triste es que en realidad nadie se molestaría en perseguirme; no le importo a nadie.Está lloviendo, a cántaros. Mi habitación está oscura, el ruido del agua en mi ventana se compagina con el ritmo acelerado de mis sentimientos, mis torturas.En la burbuja en la que estoy encerrada a penas queda aire. Sinceramente, estoy harta. Pero harta con mayúsculas. Tengo miedo, ¿pero y qué? Mis ojos acabarán por acostumbrarse a la oscuridad y llegará un momento en que mi cuerpo deje de temblar como una hoja seca.Perderé la conciencia, tal vez se me agote la paciencia, pero acabaré por conseguir que mi miedo se evapore. Aprenderé a convivir con este dolor, lo convertiré en mi compañero y así podré matar también a mi soledad.Voy a buscar un halo de esperanza, una bocanada de aire para sobrevivir unos minutos más. ¿Y si no lo encuentro?Tal vez me quede en la delgada línea entre la vida y la muerte y que el viento se encargue de escribir mi destino.
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Hola, os escribe Alicia, del blog La luz de una sonrisa, y no os extrañéis. María y yo hemos hecho un intercambio de entradas espontáneo. ¿Os ha gustado? Pues pasaros por mi blog para encontrar más textos así y para ver la maravillosa entrada de María. Ais, que ilusión escribir para unos seguidores que no son los míos. ¿Qué puedo deciros? Bueno, como no se me ocurre nada intentaré convenceros una vez más de que os paséis por mi blog, allí os espera el post que María ha preparado. Por cierto, gracias por darme la oportunidad de dejar un poquito de esencia en este espacio tan interesante. Y gracias si os habéis molestado en leer esto. Un placer y espero volveros a veros, perdón a escribiros, bueno, eso, me despido antes de estropear la armonía que espero haber creado, sino sería una tremenda decepción.