¡Hola domingueros!
Una pequeña entrada apresuradilla. ¡En breve os daré explicaciones!
Quería preguntaros:
-si alguno de vosotros asistirá mañana a la FERIA DEL LIBRO DE MADRID
-si me recomendáis youtubers o autores que sepáis que van a ir
¡Muchas gracias domingueros!♥
jueves, 26 de mayo de 2016
viernes, 25 de marzo de 2016
ENLAZADOS
Ficha
técnica
Título:
Enlazados
Autor/a:
Rainbow Rowell
Título original:
Attachments
Editorial:
Alfaguara
Traductor/a:
Victoria Simó
Páginas:
452
Otros libros de Rainbow
Rowell:
-Eleanor y Park
-Fangirl
-Segundas oportunidades
-Eleanor y Park
-Fangirl
-Segundas oportunidades
Sinopsis
Lincoln
O´Neill es un joven informático que accede a trabajar en la redacción
de un periódico atraído por un anuncio. Sin embargo, una vez aceptado ya el
puesto, se da cuenta de que su trabajo consiste en leer
los correos electrónicos
que los empleados intercambian entre sí y delatar
aquellos cuyo contenido sea obsceno o se
aleje de la política de la empresa. Cuando su moral está a punto de llevarle a
dejar su empleo, descubre unos correos electrónicos que intercambian dos
trabajadoras, Beth Fremont y Jennifer Scribner-Snyder, que no puede delatar
porque le llaman demasiado la atención…
Mi opinión acerca del argumento
A primera
vista, la trama de esta novela puede parecer sencilla,
sin pretensiones más allá del entretenimiento y el disfrute. La historia en sí
es muy fácil de seguir, pero no es para nada simple. La autora consigue complementar una trama sin
complicaciones con pinceladas de reflexión,
de humor y de romanticismo.
Así, logra que te puedas dejar llevar por la
historia y quedarte con un buen sabor de boca, o pararte a pensar sobre la superficialidad, la soledad, la
intimidad, o las relaciones humanas. Rainbow Rowell consigue que las 452
páginas de su novela te sepan a poco, que no
quieras acabarlas, dejándote huella con una historia realista
y cercana.
Mi
opinión acerca de la prosa
Como ya
digo, es una novela muy fácil de leer, y en ello influye también su lenguaje, coloquial la mayoría de las veces y formal cuando
la historia lo pide. La pluma de la autora es ingeniosa,
a menudo sarcástica e hilarante, y pensada para que cualquiera pueda disfrutar de ella.
Mi
opinión acerca de los personajes
Lincoln es uno de los protagonistas, cuya
narración se intercala con los correos de Beth y Jennifer. Lincoln es un chico
con una baja autoestima, que desde que salió
de su anterior relación se considera a sí mismo nulo para las mujeres. Es inteligente, y se muestra como una persona seria,
a pesar de que tiene un sentido del humor oculto
que vas descubriendo conforme te cuenta su historia. Lincoln es un personaje
bastante clásico y aun así interesante, ya que aunque lo que le sucede son
cosas que vemos con frecuencia en otros personajes, su forma de actuar y de ver las cosas dan un toque de innovación al personaje. Así, Rowell consigue que entiendas y simpatices con su protagonista, pero
en mi opinión sin establecer un vínculo con
él.
Luego
tenemos a Beth Fremont. Mi único problema con este personaje es que la veo algo
distinta (me cuesta identificarla) cuando la
leemos escribiéndole a su amiga que cuando la vemos actuando en la “realidad”.
Pero, bien pensado, eso nos ocurre a todos, nadie
es igual en un correo que en persona. Por lo demás, Beth es una chica ingeniosa y dulce, que os caerá bien en seguida.
Con Jennifer
pasa algo parecido. Es una mujer con puntos algo “marujos”
y otros algo histéricos de más, pero tampoco
cuesta nada entenderla y cogerle un cariño especial.
Los
secundarios os brindarán una perspectiva aún más humana
de los personajes principales, y le aportan a la novela humanidad y ternura, haciendo que os sintáis en la realidad y
no en la ficción.
En
definitiva
Un libro ameno, divertido y
entrañable que nos permite o quedarnos en lo superficial de su argumento o
ahondar en las relaciones humanas. Os recomiendo definitivamente leerlo.
¿Y vosotros, lo habéis leído? Si es así, ¿estáis de
acuerdo conmigo? Si no, ¿le daréis una oportunidad? ¡Os espero en los
comentarios y en la siguiente entrada! ¡Mil gracias por leerme y espero que os
haya gustado!
miércoles, 2 de marzo de 2016
COMO DECÍAMOS AYER
No sabía muy bien cómo comenzar a escribir lo que para mí, es un nuevo comienzo. Un nuevo prólogo, a todo lo que viene después. Así que he optado por recurrir a Fray Luis de León, que tras cinco años condenado injustamente a prisión, retomó sus clases con esta célebre frase, como si nada hubiese pasado.
Debo admitir que yo he estado en sitios más agradables que una cárcel y por voluntad propia, pero me pasa algo parecido a él, o al menos, eso creo yo. Cuando tienes una pasión, claro que puedes aplazarla, o dejarla a un lado, pero nunca, olvidarte de ella.
Y no pretendo obviar todo este tiempo como si nada hubiese pasado. Primero, porque he crecido, os escribe una Meri, que en esencia, es la de siempre, solo que con un par de años más encima (y me ha crecido el pelo, también), pero al fin y al cabo distinta. Y segundo, porque sé que muchos de vosotros ya habréis dado por abandonado Notas para un domingo aburrido. Y os comprendo, yo en vuestro lugar, habría hecho lo mismo. A vosotros me queda deciros que os echaremos de menos por aquí, y que espero que disfrutaseis de este rincón y tengáis buen recuerdo de él. Aún así, yo creo que quedan personas para las que siempre he escrito, y para las que voy a escribir hasta que mis manos no puedan sujetar el lápiz. A todas esas personas, deciros, simplemente, “he vuelto”, si es que alguna vez me fui.
Viene una Meri distinta… y todo lo que viene con ella, en consecuencia, distinto. ¿Para bien o para mal? Os corresponde decidirlo a vosotros, claro. Aquellos que no queráis un cambio, os entiendo perfectamente. Uno se acostumbra a unas determinadas cosas, y quizás lo nuevo no se os acople. Pero os aseguro que me es imposible mostrarme de otra manera, ser de otra manera, aquí, con vosotros. Nunca he conseguido dejar mi manera de ser a un lado a la hora de escribir, y en este momento de mi vida, aún menos.
Por eso, quiero deciros que se avecinan entradas con temáticas diferentes, la mayoría, sobre la vida misma. Como algunos deduciréis, yo ya paso por la etapa de la adolescencia, y si una palabra puede definirla, para mí, sin duda, es “intensa”.
Tengo tantísimo que contaros y os he echado tan de menos…
Siempre me encontraba con algunos problemas a la hora de sentarme a escribir. Las crisis lectoras, la falta de inspiración o de tiempo, entre ellas. Ahora he vuelto a sentir esas hormiguitas en el estómago (sí, hormigas, mariposas son para los enamorados), que necesitan que escriba. Por fin, siento esa sensación. Por fin vuelvo a tener ganas.
Ganas de hablaros sobre el amor, sobre la educación, sobre la política. Sobre la sociedad, sobre los libros (siempre formarán parte de mí, qué se le va a hacer), sobre la sexualidad. Porque hay muchas cosas que hablar todavía, y qué mejor que mi rinconcito para hacerlo. Espero de veras que os guste mucho esta nueva etapa, y que me perdonéis por esta desaparición, de corazón que me hacía falta. Gracias infinitas a los supervivientes que hayáis llegado hasta aquí y estéis dispuestos a acompañarme de nuevo. Por hoy, me despido. El sistema circulatorio me reclama. Os seguiré dando la vara muy pronto.
Os quiama, Meri.
Debo admitir que yo he estado en sitios más agradables que una cárcel y por voluntad propia, pero me pasa algo parecido a él, o al menos, eso creo yo. Cuando tienes una pasión, claro que puedes aplazarla, o dejarla a un lado, pero nunca, olvidarte de ella.
Y no pretendo obviar todo este tiempo como si nada hubiese pasado. Primero, porque he crecido, os escribe una Meri, que en esencia, es la de siempre, solo que con un par de años más encima (y me ha crecido el pelo, también), pero al fin y al cabo distinta. Y segundo, porque sé que muchos de vosotros ya habréis dado por abandonado Notas para un domingo aburrido. Y os comprendo, yo en vuestro lugar, habría hecho lo mismo. A vosotros me queda deciros que os echaremos de menos por aquí, y que espero que disfrutaseis de este rincón y tengáis buen recuerdo de él. Aún así, yo creo que quedan personas para las que siempre he escrito, y para las que voy a escribir hasta que mis manos no puedan sujetar el lápiz. A todas esas personas, deciros, simplemente, “he vuelto”, si es que alguna vez me fui.
Viene una Meri distinta… y todo lo que viene con ella, en consecuencia, distinto. ¿Para bien o para mal? Os corresponde decidirlo a vosotros, claro. Aquellos que no queráis un cambio, os entiendo perfectamente. Uno se acostumbra a unas determinadas cosas, y quizás lo nuevo no se os acople. Pero os aseguro que me es imposible mostrarme de otra manera, ser de otra manera, aquí, con vosotros. Nunca he conseguido dejar mi manera de ser a un lado a la hora de escribir, y en este momento de mi vida, aún menos.
Por eso, quiero deciros que se avecinan entradas con temáticas diferentes, la mayoría, sobre la vida misma. Como algunos deduciréis, yo ya paso por la etapa de la adolescencia, y si una palabra puede definirla, para mí, sin duda, es “intensa”.
Tengo tantísimo que contaros y os he echado tan de menos…
Siempre me encontraba con algunos problemas a la hora de sentarme a escribir. Las crisis lectoras, la falta de inspiración o de tiempo, entre ellas. Ahora he vuelto a sentir esas hormiguitas en el estómago (sí, hormigas, mariposas son para los enamorados), que necesitan que escriba. Por fin, siento esa sensación. Por fin vuelvo a tener ganas.
Ganas de hablaros sobre el amor, sobre la educación, sobre la política. Sobre la sociedad, sobre los libros (siempre formarán parte de mí, qué se le va a hacer), sobre la sexualidad. Porque hay muchas cosas que hablar todavía, y qué mejor que mi rinconcito para hacerlo. Espero de veras que os guste mucho esta nueva etapa, y que me perdonéis por esta desaparición, de corazón que me hacía falta. Gracias infinitas a los supervivientes que hayáis llegado hasta aquí y estéis dispuestos a acompañarme de nuevo. Por hoy, me despido. El sistema circulatorio me reclama. Os seguiré dando la vara muy pronto.
Os quiama, Meri.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



