Querido ****,
Llevo ya algún tiempo sin acordarme de olvidarte. No lo pones fácil. Tus palabras están grabadas a fuego en mi mente, tus ojos en mis retinas, y una huella en mi corazón. Llevo ya muchos días esperando. Podría negarlo, llorar hasta que se me acaben las lágrimas, golpear lo que se me ponga por delante hasta quedarme sin fuerzas, pero lo que es evidente, lo será por siempre. Quien sabe... Quizás nunca te vayas, quizás el recuerdo siempre intente ocupar el lugar que tú dejaste. Yo no voy a volver. Me duele verte, ver todo lo que podríamos haber sido y que no fuimos. Yo para ti fui una, entre miles. Tú para mí fuiste miles, siendo tan solo uno. Me duele recordarte, me angustia pensar qué hice yo mal, aunque quizás todo hubiera estado mal... Aún recuerdo la primera vez, como si fuera hoy, creo que me sé de memoria las palabras, como salté y qué feliz me hicieron. Lástima, que fueran eso solo, palabras. Muchas palabras. Demasiadas.
No sé si te olvidaré algún día. Mientras tanto me quedo en este capítulo, releyéndolo una y otra vez.
Siempre tuya,
Yo.